Como un gran alminar emerge Djebel Musa la mítica montaña conocida desde la antigüedad como "la otra columna de Hércules"


Djebel Musa acerca al viajero a orillas del Mediterráneo, mar intermediario y puente entre culturas que permitió el trasiego de mercadurías, ritmos trashumantes, improvisadas melodías y danzas sensuales, que impregnaron los bazares de Al-Andalus, Medinas y Palacios de oriente.


Djebel Musa se compone de una bailarina acompañada de tres músicos que invita al espectador a sumergirse en la belleza de la danza del vientre Egipcia, la frescura de los bailes de boda o la solemnidad de las danzas sufies todo ello aderezado con piezas del Mediterráneo y Cercano Oriente.


Djebel Musa emplea instrumentos como la Zurna, Dawul, Craquebs, Gaita, Bouzouki, Saz Turco, Sagats, Riq etc.